Caribe somos todos

El Fes­tival del Caribe no es solo una fiesta, es, ante todo, gente. Mitos y ritos. Una cita que año tras año reúne las expresiones de la cultura popular tra­dicional de nuestra región geográfica y que, al cabo de 35 años con­tinuos, se ha consolidado como el espacio donde los pueblos caribeños se identifican a sí mismos con un trasfondo cultural común.

La tradicional quema del Diablo, en la Plaza del Mercado, ha cerrado esta edición 35 de la Fiesta del Fuego que, con acierto, tributó a los 500 años de la fundación de la villa de Santiago de Cuba y nos acercó a la cultura de la Mancomunidad de Las Bahamas.

Rectorado por la Casa del Caribe, el Festival volvió a ser el escenario ideal para que más de mil participantes procedentes de 42 países
—cifra récord en la historia del evento— emplazaran sus manifestaciones artísticas, su cultura popular tradicional e intercambiaran ideas y experiencias en plazas, parques y teatros de la ardiente urbe oriental.

Una vez más la programación aunó práctica y teoría. El Coloquio Internacional El Caribe que nos une, dio espacio a la constitución de la Red de Carnavales; al encuentro de historiadores de las villas fundacionales cubanas; a talleres de religiones po­pulares, de poesía, oralidad, artes plás­ticas, teatro, audiovisuales, pe­dagogía y medicina natural tradicional, entre otros.

Mientras, la agenda artística se diseñó para el disfrute del pueblo de Santiago con conciertos, ceremonias religiosas, fiestas antillanas, haitiano-cubanas, campesinas y las habituales acciones en la playa Juan González (Oda a Yemayá); en la Loma del Cimarrón de El Cobre (homenaje a la rebeldía esclava); y los desfiles de la serpiente y del fuego.

“Volver a recibir a países amigos como Argentina, México, Colombia, Puerto Rico y que hayamos podido conocer más sobre las Bahamas, un rosario de islas cercanas a nosotros y de la cual sabíamos muy poco, creo que ha sido uno de los valores fundamentales del festival”, aseguró a Granma Daniela Anaya, subdirectora de la Casa del Caribe, horas antes de la clausura.

“Desde ahora podemos compartir mejor y nos hemos dado cuenta de cuan similares somos aun cuando no hablemos la misma lengua. El festival ha abierto una gran posibilidad para que todo el mundo se sume y se pueda reconocer como Caribe”, manifestó.

La próxima edición de la Fiesta del Fuego estará dedicada a Costa Rica.